
España no se sumará al “Consejo de Paz”, la iniciativa impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para abordar conflictos globales, según afirmó el presidente del Gobierno,
Pedro Sánchez, quien subrayó que la decisión es coherente con el compromiso histórico de Madrid con el multilateralismo y el sistema de Naciones Unidas.
“Agradecemos la invitación, pero la rechazamos”, declaró Sánchez a los periodistas a última hora del jueves tras una cumbre de la Unión Europea en Bruselas.
Washington ha presentado el Consejo de Paz como una plataforma destinada a facilitar y supervisar altos el fuego, organizar dispositivos de seguridad y coordinar la reconstrucción en países que salen de conflictos armados. El concepto tiene su origen en el plan de paz de Trump para Gaza.
La ausencia de España refleja, sin embargo, una falta de entusiasmo más amplia entre los aliados tradicionales de Estados Unidos. En la ceremonia de lanzamiento del consejo, celebrada en el Foro Económico Mundial de Davos, no estuvieron presentes Canadá, el Reino Unido ni ningún país de la Unión Europea, con la excepción de Hungría y Bulgaria.
Sánchez explicó que la decisión de España responde a la coherencia con el derecho internacional y al respaldo al marco multilateral liderado por la ONU. También señaló que el Consejo de Paz no incluye a la Autoridad Palestina, un actor que Madrid considera esencial para cualquier esfuerzo creíble de paz en Oriente Próximo.
Israel sí se ha incorporado a la iniciativa, junto a varios países de Oriente Medio como Qatar, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos.
El rechazo de España se produce en un contexto de tensiones transatlánticas, mientras los líderes de la UE siguen respondiendo a las recientes amenazas de Trump de imponer nuevos aranceles y a su controvertida propuesta de adquirir Groenlandia. Foto-Gage Skidmore from Peoria, AZ, United States of America, Wikimedia commons.
